Reporte Especial/ Prensa Mexicana / Adriana Heredia
Lo que al principio parecía un espectáculo espacial por los lanzamientos de cohetes de #SpaceX que se podían observar desde la playa Bagdad en #Matamoros #Tamaulipas se convirtió en una pesadilla ambiental.
Ya se nos hacía raro que las instalaciones del corporativo de lanzamientos estuviera tan cerca de la frontera mexicana, pero con los protocolos estadounidenses no debiera suceder lo que hoy estamos viviendo los mexicanos, ser prácticamente su basurero espacial, sin que exista ningún protocolo ni coordinación entre Space y las autoridades de México.

Elon Musk sabía desde que se instaló en ese lugar, que todas las pruebas y lanzamientos generarían contaminación ambiental no sólo para Estados Unidos donde seguramente tiene sus permisos, si no también para México, desde un principio los mexicanos se quejaron de ruido, estruendos en la tierra similares a un temblor, olores a combustóleos y ahora tanto el Río Bravo como #ElGolfoDeMéxico sacaron a flote las evidencias que implican al magnate.
Toneladas de artefactos fueron recolectardos por voluntarios de la AC Conibio Global y exhibidos en redes sociales como prueba de la contaminación de #Space y ese material es sólo lo que se puede observar a simple vista.

Tanto la #Profeoa como la #Semarnat ya llegaron a la playa para llevarse las evidencias y comenzar el proceso en contra de Elon Musk por órdenes de la Presidenta de la República Claudia Sheinbaum Pardo quien confirmó en su conferencia el inicio de la investigación.
Conibio Global agradeció que las autoridades mexicanas atiendan esta situación, también realizaron recorridos en los puntos críticos en donde han encontrado más basura espacial tanto del Río Bravo como de la Playa Bagdad para mostrarles a los biólogos, técnicos, especialistas y científicos, también les entregaron residuos del cohete entre plástico sólido y esponjoso, aluminio, caucho, tanques de combustión, metal y otros más.

Dentro de las inspecciones se tomaron muestras de agua del rio y de la playa, tierra, arena y de las plantas quemadas, uno de los recorridos fue por el río bravo a través de embarcaciones con los funcionarios de la SEMARNAT donde registraron los daños ocasionados en territorio mexicano por la última explosión.
El otro recorrido fue por vía terrestre con la PROFEPA, a través de sus científicos tomando muestras de todo, pero lo más interesante de esto, es que encontraron un tubo de acero inoxidable con un peso superior a los 25kg que había salido proyectado debido a la explosión y cayó como proyectil en territorio mexicano, en este caso no sólo es la contaminación si no también el peligro de que esos artefactos caigan sobre personas, vehículos o viviendas.
La contaminación y caida de basura espacial no son sólo durante los lanzamientos, hay maniobras como la prueba de motores de los cohetes que terminan explotando a unos metros del #RioBravo, en #México se sienten y se observan desde varias ciudades por lo cual se sabe que esos materiales que formaban parte del cohete tuvieron que haber terminado en territorio mexicano.

Muchas partes de las naves espaciales de Elon Musk están en México como la que recientemente cayó en el ejido La Burrita donde tambien autoridades federales y locales recolectaron mucha basura generada en la explosión del banco motores.
Aunque parezca saludo de una película de ficción SpaceX está en problemas y ya no podrá burlarse y evadir su responsabilidad, sabía claramente desde que se instalaron prácticamente en la línea divisoria que México y nuestro #GolfoDeMéxico sería su basurero espacial, pero ya no.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que México revisará el impacto ambiental y territorial de los restos de cohetes de SpaceX, de Elon Musk, que han caído en playas mexicanas y que dentro del marco de las leyes internacionales, se harán as demandas necesarias que tengan que hacerse.

